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¿Alguna vez has participado en olimpiadas de ciencias o en alguna feria científica?

Imagina que es inicio de año, estás en tu clase de matemáticas y entra alguien a tu salón promocionando las olimpiadas científicas, despertando al instante un interés en ti. Al llegar medio  año los equipos de olimpiadas comienzan sus estudios intensivos con intención de ganar alguna medalla y poner en alto el nombre del colegio.

Los frutos de ese incentivo científico se demuestran grandemente en la elección de carrera universitaria de los graduandos. Año tras año, más mujeres se interesan y escogen estudiar ingenierías, ciencias puras y carreras con orientación científica. Podemos ver grandes ejemplos de estos frutos en exalumnas como Pamela Flores, licenciada en bioquímica y microbiología que ha enviado experimentos a La Estación Internacional Espacial y Kristhell López, quien es doctora en astrofísica. 

Los equipos de olimpiadas son una de las principales y más emocionantes características que tiene el colegio Capouilliez. Nuestro centro educativo siempre brinda incentivos a sus estudiantes para participar en actividades científicas. Desde los más pequeños en primaria hasta quienes están a punto de graduarse han participado en alguna actividad científica como: los experimentos en clase, las ferias científicas de ERA, olimpiadas de distintas materias y muchas más. Con el paso del tiempo, más niños y niñas participan de forma activa en este tipo de actividades, donde son impulsados a demostrar su liderazgo, talentos y capacidades mediante el apoyo que proporciona el colegio.

¿Quieres conocer más acerca de estas destacadas exalumnas? Haz click sobre las imágenes de abajo.

Pero ¿qué sucede afuera del colegio?, ¿qué dificultades puede encontrar una mujer al entrar a una carrera STEM?

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Mientras tanto, en otras regiones de nuestro país y del mundo, las niñas no tienen acceso a las ciencias con facilidad. Sin embargo, gracias a los relevantes avances que han conseguido destacadas científicas como Marie Curie, Julieta Fierro o Katherine Johnson las niñas alrededor del mundo han tenido una mayor accesibilidad para entrar al mundo STEM. Lamentablemente, aún hay niñas a quienes se les inculca que no pertenecen a las carreras científicas.

En esta gráfica se señala la diferencia de participación en trabajos científicos y tecnológicos entre mujeres y hombres.

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En la siguiente gráfica de UNICEF del año 2019 se puede observar como solamente un 31% de las mujeres decidió estudiar una carrera STEM.

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Esta diferencia es causada por diversos factores que empiezan a presentarse desde la infancia de los niños. Desde temprana edad, niñas y niños se ven influenciados por estereotipos sociales que erróneamente presentan a hombres y mujeres trabajando únicamente en ciertas carreras. Por ejemplo, las mujeres suelen ser presentadas como enfermeras, mientras que los hombres son doctores.

Los estereotipos son los principales enemigos en esta historia, pues a causa de ellos, miles de sueños se ven frustrados. Tanto de forma implícita como explícita,  los estereotipos se encuentran presentes en nuestra sociedad. Las personas jóvenes están expuestas a estereotipos alarmantes donde se encasilla a las profesiones según los géneros, limitando el desarrollo de talentos y liderazgo.

En la actualidad, se han roto estereotipos, demostrando que hombres y mujeres son igualmente capaces para desempeñar cualquier profesión. Es imprescindible que todos los jóvenes  tengan líderes para admirar, personas destacadas que los inspiren y con quienes se puedan identificar, que les demuestren que todo es posible y que estimulen sus pasiones, independientemente del área en la que se encuentren. 

El temor al fracaso es otro factor que influye negativamente al escoger una carrera universitaria. El fracaso es una constante en nuestras vidas, que nos enseña formas de mejorar, pero tristemente, la sociedad presenta el fracaso como sinónimo de la derrota. El fracaso se debe redefinir en las mentes de las nuevas generaciones para inculcar la resiliencia y demostrarles que un fracaso no los define como incapaces, presentándose como una oportunidad de aprendizaje y mejoría. Al redefinir el fracaso, las nuevas generaciones comprenderán que este va a estar siempre presente en el camino hacia el aprendizaje y éxito. Todos los líderes que admiramos se han resbalado en su camino al éxito, pero se han levantado y continuado. 

Los círculos de apoyo también son fundamentales para un libre desarrollo del pensamiento. Muchas veces el entorno social se encarga de cortar las alas de muchas estudiantes llenas de potencial. Cuando el apoyo no se provee por parte de la familia, es importante la creación de círculos de apoyo dentro de la comunidad educativa que brinden retroalimentación positiva y motivación, para alcanzar metas personales y profesionales.

Durante todo el proceso de aprendizaje se presentan retos, pueden ser pequeños tropiezos o personas que dificulten el proceso. Los contratiempos generan dudas sobre las metas e invitan a darse por vencido y es justamente en esos momentos donde se debe tener presente el fin en mente, resguardarse en los círculos de apoyo y luchar arduamente por alcanzar las metas y transformar la situación.

En el planeta no hay solamente mujeres u hombres, ambos géneros están presentes y coexisten. Es momento de cambiar y mejorar la realidad que viven miles de niñas en el mundo, cuyos sueños de ser científicas no se pueden hacer realidad. Es hora de demostrar que la diversidad de puntos de vista es clave para lograr solucionar problemáticas de talla local y mundial. Es hora de luchar para que todas las voces participen y sean escuchadas.

Para que exista un verdadero cambio en la sociedad, las personas jóvenes, como futuros ciudadanos debemos participar en las actividades que nos apasionan sin prestar atención a los estereotipos que existen alrededor de ellas. Es imperativo destruir los estereotipos y demostrar que las capacidades individuales no son definidas mediante genética. Como mujeres, somos capaces de sobresalir en cualquier profesión que decidamos desarrollar. Ningún género es superior al opuesto, toda persona está llena de capacidades y un potencial único para crear cosas grandiosas.

Ahora, nos corresponde iniciar un movimiento de cambio, dejando atrás todo estereotipo dañino, rompiendo paradigmas y potenciando las capacidades y sueños de nuestra generación y de las que nos seguirán. Debemos seguir luchando por la igualdad de oportunidades y de trato, ahora o nunca, debemos ser parte del cambio.

Redactora: Luisa López Monzón