RELACIONES

INTERPERSONALES

Las relaciones interpersonales son una parte fundamental en la vida de toda persona. Es cualquier interacción social, ya sea amistosa, romántica o en un ámbito profesional. El objetivo de estudiar este tema, es crear ambientes sanos en donde los involucrados compartan sentimientos, experiencias y opiniones de una forma respetuosa, segura y empática.

Por otra parte, la responsabilidad afectiva significa estar conscientes que nuestras acciones tienen una consecuencia en la vida de los demás, es procurar no afectar de una forma negativa a los demás con nuestras decisiones. “Es un cuidado mutuo”, plantea Pilar García, psicóloga en TherapyChat. La honestidad y la empatía juegan un papel importante también. ¿Cómo podríamos comunicar nuestras opiniones si no pensamos en los sentimientos de los demás? El respeto y la paciencia son una parte fundamental de cualquier relación si queremos crear vínculos basados en la confianza y cariño.

Es importante destacar que los límites son una parte importante en cualquier tipo de relación, algo que habla bien de cualquier persona es respetar los confines que están establecidos dependiendo del ambiente en el que estemos. Por ejemplo, existen ciertas bromas que son adecuadas en una interacción amistosa pero, no serán recibidas de igual forma en un entorno de carácter profesional. Establecer límites  depende de aquello con lo que cada persona se sienta cómoda, es decir, ser conscientes que no es egoísta plantearlos así como el respeto es también aceptar los “hasta aquí” de los demás.

Por ende, parte de un ambiente saludable es el entendimiento de nuestros sentimientos y de los ajenos, por ello debemos ser capaces de ordenar nuestras emociones, es decir, no dejar que afecten de forma negativa en nuestras relaciones. Por ejemplo, nuestros inconvenientes personales no deberían interrumpir nuestra efectividad en el estudio o trabajo y tampoco en nuestros vínculos.

Así mismo, construir una relación que cumpla con estos valores no es fácil, existen muchos factores que afectan nuestro carácter y por consiguiente, nuestra forma de relacionarnos. Podemos mencionar algunos de los siguientes: el no poder controlar los impulsos agresivos que tenemos genera violencia psicológica o incluso física; el creer que nuestra opinión es la única válida crea un conflicto innecesario; vivir con un pensamiento de superioridad o inferioridad afecta el autoestima.

De hecho, Gandhi tenía razón cuando dijo “No hay que apagar la luz de otros, para lograr que brille la nuestra.”, porque buscar destacar más que los demás siendo irrespetuosos es algo que habla mal de nuestra personalidad. 

Sintetizando, el procurar ser honestos, empáticos y comunicativos es algo que afecta de forma positiva o negativa a nuestras relaciones. Ser conscientes que la otra persona también tiene sentimientos, gustos y necesidades es un pilar básico en cualquier vínculo afectivo. Buscar crear siempre ambientes que sean del agrado de las personas a nuestro alrededor es una buen aprendizaje. 

Redactor: Ignacio Pacheco